Archivo | diciembre, 2013

20 películas de 2013 (Vol.1)

22 Dic

The Act of Killing

act_of_killing2

Hilarante y terrorífica. Es la primera vez que me planteo seriamente detener la cinta y marcharme. Es la primera vez que me paro, y pienso “Quizás no tienes estómago para ver esto“. Pero me quedo, aguanto. Escucho lo que me cuentan. Presencio sus recreaciones más bien cutres. Veo perplejo a asesinos bailando el cha cha cha. Se me hiela el corazón.

Si la van a ver, estén preparados.

12 Years a Slave

12 years

Una cinta del Hollywood moderno idealmente debería ser algo así. Con sus estrellas, sus emociones primarias, su mensaje… Spielberg pasado por un filtro de poesía, crudeza y vanguardismo. Me sigue fascinando como McQueen incluye esos planos tan largos para narrar, y como lo hace sin tropezarse, sin perder el paso, el ritmo. Se me ocurren pocas formas tan elegantes de contar lo que no se ve, de inventar elipsis, de llenar el tiempo.

Prisoners

prisoners

Prisoners es la lluvia que no deja de caer. Una plegaria antes de apretar el gatillo. Es un bar donde la camarera te dice que se les han acabado las galletas de la suerte… Villeneuve se consagra con un thriller de sensaciones, pero bien construido, bien engrasado. Uno de esos que parece que hay tantos, pero son tan pocos.

El duelo Jackman-Gyllenhaal hace pivotar toda la cinta a su alrededor.

Nobody’s Daughter Haewon

Nobodys-Daughter-Haewon-3

Toda una sorpresa. Capaz de bailar entre lo banal y lo trascendente. Entre lo naif y lo denso, lo oscuro. Nobody’s Daughter Haewon es como ese comentario ocurrente en una persona que siempre habías tenido por simple. Como una frase honda y turbia en los labios de alguien que parece caminar siempre dormido. Simplemente no sabes como encajarlo.

Viéndola me acordé de La Peau Douce, de Vivre Sa Vie… O de esos personajes que salen de ninguna parte en el cine de Jarmusch. Pero es Hong Sang-soo, una rareza dentro de un cine coreano cada vez más comercial y acartonado.

Upstream Color

upsteam-color-birds-e1373105805715

Shane Carruth lo hace todo con gusto, lo impregna todo de una belleza tibia. Como sus gusanos, se filtra en nuestros sistema nervioso, se cuela bajo nuestra piel. Sentimos su ansiedad, sus miedos, su desconcierto. A Carruth la felicidad le parece poco menos que un imposible en este engranaje. Y nos lo dice con la luz, clara, pero apagada. Con el sonido de algo que roza, que chirría, amplificándolo para que no haya manera de ignorarlo. Con los colores…

Hay un momento de la cinta en el que vemos a la pareja protagonista contemplando una bandada de pájaros. Están dejando atrás la ramas de un árbol desnudo “Pueden ser estorninos“, prueban a adivinar. “Pueden ser estorninos…“. Los estorninos, aunque yo no lo sabía, son aves muy dóciles, fáciles de amaestrar. Se adaptan bien a la cautividad. Tienen la peculiaridad además de que poseen un don especial para la imitación…

Pueden ser estorninos… ¿Quién te dijo que eran cuervos?

La vie d’Adèle – Chapitre 1 & 2 (Blue Is the Warmest Colour)

Gravity

The Battery

Only God Forgives

The Conjuring